Pensamiento Mágico

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En portadaSi las creencias son “fashion” como muchas de las tendencias orientales entonces las élites lo viven con todo el furor. Tanto que ahí se marcan distancias, no va uno a encontrar a la señora que vende verduras en Paloquemao haciendo reiki con el maestro japonés..

La gran ciudad. Sábado 5 p.m. Una gran casa en uno de estos barrios de época, de grandes casonas, una fila de carros apostados en el andén, grupos que llegan “graneaditos” como dicen en el mercado, todos llevan paquetes y cobijas… van para una noche de yagé.  El viernes no hubo ceremonia, fue privada, el posible congresista reservó al “taita” putumayense que colonizó la ciudad para que le rezara el yagé con tal de ver si sus objetivos de poder político van por buen camino.  Una escena similar, pero con otro glamour, podemos ver en otra parte de la ciudad, una top model se ha hecho varias terapias “naturistas” con minerales y esencias para mantener su figura, todo bajo el rimbombante aviso de un spa. Se agregó terapia de cuarzos y hasta yoga a 45 grados de temperatura para hacerlo como lo hacen los de verdad, los maestros en la India.  También está la chica enamorada que se tatúa sagradamente a su familia y su amor.

Un grupo de chicos “góticos” brindan con sangre, o al menos con anilina roja carmesí, en un bar underground, para elevar su espíritu no solo rockero y rebelde, sino invocar sus divinidades arcaicas nórdicas o balcánicas.  La tía del vecino que espera ansiosa el inicio de la oración y el rosario a la sagrada virgen para luego ir a ver la danza del sol o para encontrar que una de las líderes del grupo de oración entra en trance y por ella habla la Virgen o el mismo “Cristo”.  Un grupo de universitarios pseudointelectuales peregrinan a Villa de Leyva para conocer el mundo de los psiconautas con los hongos alucinógenos.  Un yupi en la península ibérica luego de una sesión de “reiki” con su gurú experto en oriente, decide hacer el Camino de Santiago para transformar su vida.  El actor de farándula que tiene a su astrólogo de cabecera para que le lea la carta astral y saber si le conviene o no aceptar el protagónico.  El empresario que consulta su bioenergético para que lo deje como nuevo y volver a empezar a hacer plata.  El ganadero que pide que le traigan al brujo del pueblo para que le rece el ganado.  El grupo de amigos que estilan con libro en mano leerse el I Ching para saber si ahí pueden encontrar respuestas a sus preguntas. El psicoanalista vanguardista que echa mano del chamanismo. La runas, las esencias, los planetas, las cartas, la santería, el vudú, hasta el rastafarismo… o las tendencias juveniles contemporáneas como el veganismo llevan a caminos parecidos.

Todo un acto de fe, creencias, con múltiples argumentos, de razón, pero más de la fuerza de la razón… hacen que hoy todo el mundo se involucre en descubrir preguntas esenciales de la existencia.  La ciencia no es solo racional, es hoy mezcla de saber popular y conceptos.  La psicología de hoy promueve tendencias de conocimiento introspectivo en lo que se llama psicomagia, potenciando razones para descubrir esencias del ser, que parecen más una sesión con un “maestro” de múltiples fuerzas extrasensoriales que otra cosa.

Asistimos a la era de lo emocional y las creencias ganan fuerza, o mejor retoman la fuerza que pudo existir en aquellos tiempos que las ciencias sociales llaman “pensamiento mágico”. Si además lo mezclamos, lo hibridizamos, una práctica muy latinoamericana, así sobrevivieron muchas de estas creencias, así se constituyó mucho de la identidad de lo que hoy es la región. Mezcla de creencias, magias, fe, razones y conocimiento.

El universo del poder y el saber popular no teme expresarlo.  El doctor José Gregorio Hernández, famoso sobre todo en los años 70 y 80, ícono de la cultura popular venezolana, el Ekeko arraigado en la cultura popular de los Andes. Las esperanzas que una vez dieron en Colombia las energías de mamá Regina, los cultos a la imagen creada de héroes de los capos mafiosos en países como México, Colombia o Venezuela, donde sus tumbas son veneradas. Los rituales de peregrinación de santuarios de la iglesia y su historia mezclada en la hibridación popular ya por lo indígena, ya por lo afrodescendiente, hacen que el pueblo ame su manera de creer.  Para nadie es un secreto que El Santo es aparte de un campeón de lucha, una imagen del poder popular mexicano.

El poder y saber popular se diluye, se vuelve a veces más imperceptible en las élites que demandan exclusividad, la fama, la imagen pública, el poder político o económico hacen que se quiera creer o se crea en todo ello, pero sin que se note. En otras palabras, los ricos hacen lo mismo pero procuran que nadie los vea. Los pobres peregrinan a donde está la tumba del Doctor José Gregorio Hernández o en su defecto a su centro de sanación más cercano, los ricos quizás no quieran que se les asocie con el Doctor, pero sí llevan a su maestro a cenar o lo invitan muy discretamente a su casa para que haya una “cura” también.

Si las creencias son “fashion” como muchas de las tendencias orientales entonces las élites lo viven con todo el furor. Tanto que ahí se marcan distancias, no va uno a encontrar a la señora que vende verduras en Paloquemao haciendo reiki con el maestro japonés que está haciendo un taller en La Calera.  Ella quizás va a su iglesia a rezar al santo de su devoción también por sus “energías”.

En un mundo hoy global, hasta los europeos tienen un gurú, así sea un emigrante de África, Oriente o una santera cubana que se gana la vida haciendo algún ritual en un barrio de cualquier ciudad europea. Es como si de alguna manera su inconsciente colectivo les recordara que una vez también habitó en sus tierras el pensamiento mágico, también hubo reyes con hechiceros y prácticas que invocaban fuerzas de todo tipo.  En realidad no es exclusividad de los pueblos en vía de desarrollo.

En Latinoamérica, hay fuerza en la creencia popular, porque es una expresión y finalmente una identidad, aunque implica trampas y el vivo aprovecha, el charlatán también existe. Mucho puede ser cuento, carreta barata para engaño público, ya hasta la TV amarillista de Colombia se encargó de esto en uno de sus capítulos; justo Séptimo Día, para delatar charlatanes que venden cruces con poderes sobrenaturales amparadas en las religiones tradicionales sobre todo.  Pero también hay charlatanes en las tendencias “plays” hay charlatanes en el yoga, en las esencias, en las aroma terapias, cromo terapias, en los masajes de todo tipo, en el saber astral, y hasta en el chamanismo, el vudú y la santería.

Muchos de estos saberes tienen razones y raíces profundas, serias, que merecen respeto.  El lugar de lo mágico no es un chiste barato de película a lo Dago. Lo mágico está íntimamente ligado a nuestra condición humana, es lo que nos lleva a pensar en otras realidades. Lo mágico es lo más parecido a la realidad virtual, o mejor digámoslo al contrario, los avances científicos y tecnológicos que llegaron a plantear una realidad paralela en el cibermundo, no descubrieron nada diferente a lo que desde muchas creencias, razones con poder y saberes pueblos primitivos, milenarios, ancestrales descubrieron en eso que llamamos “magia”.  Un mundo paralelo, que cada cuento lo llama de muchas formas, mundo astral, más allá, otra realidad, el mundo de los hermanos mayores.  El mundo donde se hacen las preguntas para resolver como humanos.

En Barcelona hay un centro de estudios de chamanismo que tiene como ilustración para el pensamiento pequeño y pobre de la racionalidad mostrarles que un viaje de yagé, se podría equiparar a un navegante de internet con una docena de ventanas abiertas bajando información de todas ellas al mismo tiempo.  Esto daría para incluir en las creencias también ese fervor de los internautas o cibernautas que viven el tema con más emoción y creencia que con racionalidad… Emoción y creencia quizás sea más razonable, que lo racional mismo.

La ciencia misma que no acepta la magia se basa en la experimentación; los científicos no son muy lejanos de grandes maestros experimentando, de eso se trata la ciencia.  Los alquimistas buscando ese sagrado saber de los minerales y los metales, por ejemplo, se dedicaron también a experimentar con el reino animal y el vegetal.  Esa época de pócimas mágicas que creemos que solo son de las historias de los dibujos animados o de los libros fantásticos o de los escritores de historias y mundos como John Ronald Reuel Tolkien.

Hoy lo vemos en cada esquina de centro urbano.  Masaje relajante a 10.000 pesos o 5 Euros.  Casa del Indio Amazónico, con sedes en muchos países, lo hizo primero que Crepes & Waffles.  Novena de oración para sanar del capo X, cruz magnética del gran poder, clínica de Ay ki do o de Capoeira… caminata ecológica y ritual de sanación de la tierra o por la tierra.  Matrimonio en la Sierra Nevada o consulta política al chamán. Qué más da. Revivimos nuestra condición de pensamiento mágico y construimos fuerzas. La vida finalmente las necesita. cierre

Nota: Juan Carlos Flechas es escritor y cinéfilo, creativo de contenidos y proyectos televisivos, asesor del Ministerio de Cultura en la Dirección de Cinematografía. Psicólogo de la Universidad Javeriana, con la tesis Sacer Facere: la Daga de los Dioses o del Enteógeno como elemento constitutivo de saber nómade. Doctorando graduado en Suficiencia Investigadora de la Universidad Complutense de Madrid, en Comunicación Audiovisual y Publicidad, con la Tesis: Cultura e Imagen de Ciudad: Panorámicas urbanas.@jcflechas