¡Que viva La Salsa!

Escrito por 
  • Ilustración: Lorena Álvarez

En Portada Desde el contundente colorido de los años 70, popularmente la salsa se adoptó como una palabra asociada metafóricamente con el sabor, la alegría y la fuerza de la vida.

que-viva-la-salsaImagen: Lorena Álvarez
para la exposición Salsa pa' Vé - 2007
Proyectos Común y Corriente.
next1bL.a salsa se hizo para oírla, bailarla y gozarla. Es un ritmo con tantos ingredientes que me atrevo a decir que no existe una manera de describirla. Con una riqueza inmensa, este ritmo de origen Cubano cuenta con un mundo maravilloso que hace un punto aparte en Santiago de Cali; la Sucursal del cielo y la Capital Mundial de la Salsa. Este último apelativo que, entre otras cosas, la gente en Cali se aprendió a la perfección junto con el abecedario de la música Cubana y los temas de intérpretes de Puerto Rico, New York y por supuesto de Colombia. En ningún otro lugar del mundo se baila tanta Salsa como en Cali.

Cali se convirtió en una ciudad emblemática con la historia de una cultura que rápidamente aprendió a ignorar fronteras con un deslumbrante brillo cultural, tras recibir artistas como La Fania All Stars, contando entre una de sus estrellas al “Cantante de los Cantantes” el Señor Hector Lavoe (quien llegó a vivir en Cali y de quien dicen tiene un hijo con una Caleña), Ricardo Rey y Bobby Cruz, así como El Gran Combo de Puerto Rico.

Estos artistas abrieron paso a otros cantantes y orquestas como Celia Cruz (La Reina de la Salsa), Cheo Feliciano, La Sonora Ponceña, Los Hermanos Lebrón, Rubén Blades, Willie Colón, entre otros. Sus visitas y presentaciones en la Feria de Cali contribuyeron y enriquecieron la cultura de la salsa en la ciudad.

La cuota salsera colombiana, representada por Fruko y sus tesos, Joe Arroyo, Piper Pimienta, Nelson y sus Estrellas, The Latin Brothers, Grupo Niche y Orquesta Guayacán, entre otros, cuenta con un inmenso reconocimiento y aporte a la cultura de la salsa. Es por esto que el brillo de la salsa en Cali es la victoria del barrio, que parte de un sentimiento popular que se enlaza con un pasado histórico lleno un colorido musical.

Por otra parte, los caleños siempre han bailado. Su identificación con el baile proviene de los estratos populares que a través de ritmos afro-Caribeños arrancaron a desarrollarse en los años 30. Lo que aún se conserva como una tradición. Llega entonces a Cali el ritmo la pachanga,antecedente de la salsa, que se apodera de todos los bailadores de la ciudad, produciendo una fiebre musical y dancística que se desarrolló en grilles como Cabo Rojeño, El Columpio, Séptimo Cielo y El Escondite. Además de diferentes barrios populares de Cali como El Obrero, Santa Elena y Villanueva, en donde los bailadores presentaban la muestra de sus habilidades en la pista. Esta actividad se convirtió en la excusa perfecta para la sana diversión y la interrelación con personas de diferentes sectores de la ciudad, convirtiéndose en un boom musical y artístico.

Actualmente en Cali hay más de 40 escuelas de salsa en los barrios populares, lo que las convierte en raíces culturales para el imaginario de la caleñidad contemporánea, que gira sobre la salsa para sobrevivir así a las nuevas culturas de la globalización y de la inmigración.

La salsa, como consolidación y mezcla de ritmos afrocubanos, ha sido fusionada con otros géneros musicales. De esta manera, el género de la salsa se ha adaptado con géneros como el rock, el rap, el ska, el jazz, la bachata y el bolero. Una de las más significativas fusiones es con la cumbia, lo que da origen a un subgénero que recibe el nombre de salsa-cumbia. Sus primeras grabaciones fueron desarrolladas en Colombia por el Joe Arroyo y Fruko y sus Tesos, quienes crearon el concepto de “Música Tropical”.

Actualmente, artistas de música urbana y reggaetón han fusionado su música con la salsa. Tal es el caso de Calle 13, Orishas, Tego Calderón y Chocquibtown, entre otros, así como la orquesta de salsa urbana la 33, que es la descripción exacta de un sonido en formato de orquesta fuera de lo común: rompen con el modelo imaginario del mundo de la salsa y los salseros representando el sabor que se oculta en las fusiones urbanas.

La salsa nunca pasara de moda por que tiene alma y es Cali el alma de la salsa. 

Nota: Pedro Puentes es manager de entretenimiento y melómano.